miércoles, 22 de agosto de 2012

Buceando en el mar de los recuerdos pasados

De vez en cuando, nos atrevemos a bucear un poco en nuestro pasado. Nos zambullimos en esos recuerdos, que al principio parecen muy nítidos. Damos un par de brazadas, pero avanzamos muy poquito, mirándolo todo a nuestro alrededor, impregnandonos de aquellas sensaciones ya olvidadas, que por alguna extraña razón, han permanecido allí sumergidas.

Pero a medida que descendemos a las profundidades abismales de ese mar de recuerdos, el ambiente se torna mas frío, y las aguas mas oscuras, los recuerdos ya no son tan claros, aunque las imágenes que llegamos a vislumbrar nos evocan a tiempos pasados que habíamos creído sepultar.

El aire comienza a escasear y vas siendo momento de subir a la superficie....

Justo antes de hacerlo, justo antes de volver, aparece tu sombra, y me tiende la mano, como invitándome a quedarme allí, en esa fría oscuridad. Y sabe dios que siempre dudo, y que tengo que mirar al cielo para recordar que me espera arriba, por que allí abajo, tiendo a perder el norte, y tengo que luchar conmigo para alejarme, y dejarte allí abajo, en ese frío abismo, del que espero que no escapes jamás

Buceando en el mar de los recuerdos pasados

De vez en cuando, nos atrevemos a bucear un poco en nuestro pasado. Nos zambullimos en esos recuerdos, que al principio parecen muy nítidos. Damos un par de brazadas, pero avanzamos muy poquito, mirándolo todo a nuestro alrededor, impregnandonos de aquellas sensaciones ya olvidadas, que por alguna extraña razón, han permanecido allí sumergidas.

Pero a medida que descendemos a las profundidades abismales de ese mar de recuerdos, el ambiente se torna mas frío, y las aguas mas oscuras, los recuerdos ya no son tan claros, aunque las imágenes que llegamos a vislumbrar nos evocan a tiempos pasados que habíamos creído sepultar.

El aire comienza a escasear y vas siendo momento de subir a la superficie....

Justo antes de hacerlo, justo antes de volver, aparece tu sombra, y me tiende la mano, como invitándome a quedarme allí, en esa fría oscuridad. Y sabe dios que siempre dudo, y que tengo que mirar al cielo para recordar que me espera arriba, por que allí abajo, tiendo a perder el norte, y tengo que luchar conmigo para alejarme, y dejarte allí abajo, en ese frío abismo, del que espero que no escapes jamás

jueves, 16 de agosto de 2012

Agarrar Mis sueños con una soga, para que no se escapen contigo

Aprendí a dejar de pensar en ti, aprendí a dejar de echarte de menos, y a no mirar el móvil por si llamabas, aprendí nuevos caminos que no se cruzaran con aquellos que habíamos recorrido. Descubrí nuevos mundos que habría deseado enseñarte, cambie mis costumbres...y aprendí a vivir de nuevo. A vivir.... Lo que nunca pude hacer, es controlar lo que sucede cuando cierro los ojos... Algo que me recordara a ti, alguien, lo que fuera... Y es entonces, cuando tengo qu amarrar mis sueños con una soga para que no se marchen contigo, como un barco arrastrado a la deriva por una marea demasiado fuerte