martes, 11 de mayo de 2010

Monstruos bajo la cama:



Cuando somos pequeños, nuestros padres, nos cuentan historias de fantasmas y mosntruos bajo la cama, que nos asustaran si no nos dormimos pronto... Asi que nosotros, credulos, hacemos caso y nos vamos a dormir. Miramos bajo la cama y despues nos metemos en ella, tapandonos hasta la nariz, y cerrando los ojos fuertemente, fingiendo estar dormidos, por si esos monstruos deciden darse una vuelta y comprobar si aun nos mantenemos despiertos.

La idea, es que segun vamos creciendo, dejamos de mirar bajo la cama, y dejamos de creer en esos monstruos perversos que habitan nuestras pesadillas. Al menos, esa es la idea.

En lo que a mi respecta, he comprobado, que cuando mas mayores nos hacemos, mas monstruos hay bajo nuestra cama. Segun la vida va avanzando,los problemas, la ansiedad, el miedo, la furia, el dolor, el odio, la desesperanza, la amargura, la impotencia, el resentimiento y el abandono, van anidando bajo el viejo somier, ocultandose de la luz del dia, y escapando cada noche. Los podemos oir, aun estando en duermevela, riendo a carcajadas, arrastrandose,celebrando nuestra desdicha, impidiendonos dormir, impidiendonos pensar ( o haciendonos pensar demasiado) Celebran tetricos bailes hasta altas horas de la madrugada, hasta que por fin, el sol empieza a despuntar, y vuelven al oscuro lugar de donde salieron.

Despues de tantas noches, conviviendo con ellos, llegue a asumir que siempre estarían ahi... e incluso una noche, casi les revelo donde guardo la botella de tequila. ( Ya que a mi me da tan buenos resultados, quiza a ellos les animara mas la fiesta) Pero, al final, con lagrimas en los ojos les grite:

-¿por que no os marchais? ¿por que no me dejais tranquila? ¡no os quiero aqui!
y no se cual de ellos fue, si el miedo, o el odio, o puede que la ira, quiza fuera el despecho, o incluso la impotencia, que me contesto:
-Si no estubieramos aqui, no serias humana, no sentirias, y por tanto, estarías vacia.
Y al día siguiente,lo del tequila me pareció tan buena idea, que decidi llevar mi plan a la practica.

Cuando la noche llego de nuevo, y los oí salir de debajo de mi cama, gritando, blasfemando, y dispuestos a no dejarme dormir, abri los ojos, y sin encender la luz, les ofrecí un trago de mi escondido tesoro.

Comprendí, que todos tenemos monstruos bajo la cama, que a todos nos atormentan cosas, y que probablemente, todos sabemos lo que es pasarse la noche en vela, ahogandonos en nuestro dolor y agonía, pero eso no nos sirve para nada,¿hasta cuando permitiremos que nuestros miedos nos sigan impidiendo dormir?
Yo los acepte, a ellos y al hecho de que nunca se iran del todo.

Ahora, ya no montan tanto escándalo. De vez en cuando, salen de sus sombras, se sacuden alguna pelusa que otra, y me hacen una visita, me recuerdan lo que he vivido.. e incluso, si estan de buen humor, se atreven a hacer algun que otro comentario hiriente, e incluso me siguen haciendo llorar. Pero yo les perdono, por que se que eso es lo que tienen que hacer. Es el precio que se paga por sentir, por amar. Asique, dejo que armen un poco de escandalo, y si se ponen pesados, me pongo a escuchar musica. Por que cada vez, se cansan antes, y vuelven bajo mi cama, y entonces puedo descansar.

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